sábado, 26 de mayo de 2012

La historia continúa...

expr:id='"post-body-" + data:post.id' itemprop='articleBody'> Hola a todos, después de un largo tiempo creo que es necesario que me vuelva a presentar, soy Ernesto, escritor del bosque de los cerezos.

Ha pasado mucho tiempo desde que el primer capítulo fue lanzado por este medio, desafortunadamente creo que será imposible para Ohana continuar llevando esas palabras en imágenes que narraban y sumergían en un mundo ficticio en un abrir y cerrar de ojos.

Sin embargo les tengo una muy buena noticia, El Bosque de los Cerezos continuará siendo publicado por mí pero en formato de novela, ya que yo aun no me he dado por vencido con está magnífica historia y a pesar de que la publicación  fue interrumpida hace tiempo yo continué escribiendo los capítulos posteriores

El capítulo que les presentaré en estos días formaba parte de un especial de navidad que habíamos preparado con Ohana para ser lanzado en la navidad del 2010, "Regalo de navidad" ya no pudo ser plasmado con imágenes sin embargo les dejo un fragmento de este capítulo


El sueño de Akari se fue difuminando poco a poco para dar lugar a un largo pasillo en el que caminaba guiada por una gran hilera de ventanales de los cuales emanaba una tenue luz añil que el sol hacía resplandecer al chocar con los diamantes del fastuoso vestido que llevaba puesto. Al final del pasillo se hallaba una enorme puerta blanca con chapas de oro la cual abrió y dio lugar a un salón con pisos de reluciente mármol y espejos por doquier. Se oyeron aplausos, como si el lugar se encontrara repleto de gente aunque en realidad no había nadie.  Ella comenzó a bailar amorosamente con el brilloso vestido puesto. Se sentía tan bien la brisa del crepúsculo rosar por su cabello y jugar con su rostro que cerró los ojos y se dejó llevar, el tiempo fluía de extraña manera en aquel paraninfo.

Inesperadamente el reloj de péndulo del fondo del salón anunció las seis en punto y el viento se fue inundando poco a poco de un dulce y primoroso aroma, La chica por su cuenta aún no deseaba abrir los ojos  hasta que sintió una cálida mano sobre la suya y se sorprendió

-No los abras…no quiero que el sueño de ambos se termine tan rápido

“…Esa voz…esa voz…”

Akari no abrió los ojos pero las lágrimas comenzaron a fluir por su rostro y al girar al compás de la música el reflejo de Akari sobre los espejos se convirtió en el de Akiko

Próximamente EL BOSQUE DE LOS CEREZOS CAP. IX "Regalo de navidad"